Toritos Pucará

La historia de estos coloridos cerámicos, se remonta a la llegada de los españoles a América, cuando los toros comenzaron a formar parte de las fiestas tradicionales de la zona. En estas festividades, estos animales eran decorados con muchos colores, para luego colocarles picante en su nariz, lo cual les causaba irritación y los llevaba a ponerse como locos; por esta razón son representados por los artesanos con la lengua hacia fuera. Hoy en día, es común encontrar esta artesanía en algunas viviendas del Perú, ya sea como adorno en algún ambiente de la casa o sobre el techo de la misma; muchos lo tienen por sus vistosos colores y otros por el profundo significado ancestral que guarda en cada uno de sus trazos y formas.

Este peculiar toro cuenta con un gran número de detalles, los cuales llevan consigo muchos significados. Por ejemplo, el agujero a la altura del hueso sacro, el cual representa la fecundación; y el asa, que representa la unión del hombre y la mujer en el matrimonio. Los ojos característicos de este toro, también tienen un significado: el actuar alerta del ser humano frente al mundo que lo rodea y la auto observación. Asimismo, los trazos característicos de este ceramio también poseen un significado; por ejemplo, los ornamentos hechos con pincel tienen como particularidad las formas espirales, los cuales representan el espiral de la vida, creencia que se basa en que todo lo que uno da, regresa. Dentro de todos los significados que alberga el Torito, hay uno que guarda especial importancia, y es el de la dualidad andina. Al colocar a dos toritos juntos, se representa la fusión de energías positivas y negativas, para así llegar al equilibrio y el fin común. Es por esta razón, que es normal encontrar estos pares en los techos de las viviendas, como símbolo de protección y felicidad para las familias.